Huertos

Cómo evitar las plagas de pulgón en nuestro huerto

pulgones

A menudo se le considera una plaga menor, pero esto es un terrible error. El pulgón puede llegar a ser muy nocivo en nuestro huerto. Detectar una plaga incipiente, aprender a prevenirla y evitar su expansión es una las tareas principales que hemos de llevar a cabo.

El pulgón es uno de esos insectos que tienen debilidad por la savia de nuestras plantas, sin hacerle ascos a ninguna. Prácticamente cualquier tipo que plantemos puede verse afectado. No siempre es fácil detectarlos, puesto que tienden a “esconderse” en el envés de las hojas. Esto lo hacen para acceder más fácilmente a los estomas, la zona de aquéllas en la que se realiza fundamentalmente el intercambio entre oxígeno y dióxido de carbono, el motor de nuestras plantas. Allí es donde el pulgón aprovecha para engancharse y succionar la savia.

Ante este “robo” de nutrientes básicos, es inevitable que las plantas acaben debilitándose y eventualmente pudriéndose. Si hablamos de un huerto, la presencia de pulgones puede fácilmente dar al traste con nuestros cuidados exhaustivos durante una larga temporada. Además, a su paso estos insectos dejan la conocida melaza, pegajosa, capaz de atraer a las hormigas y de inocular una buena cantidad de bacterias, con lo que el problema de la plaga se nos puede multiplicar en cuestión de horas.

 Prevención ante todo

Como suele suceder, existen mil y un remedios naturales, caseros, “de la abuela”, para terminar con esta plaga tan común. Aunque la prevención siempre será la mejor medida: respetar los calendarios de plantación para evitar sorpresas, regar correctamente y mantener un abonado orgánico bastarán no sólo para mantener a raya al pulgón, sino también a otros visitantes poco deseados. Si desgraciadamente nos encontramos con un número considerable de pulgones en nuestras plantas, que ya no podamos limitarnos a quitar con los dedos uno a uno, entonces el jabón potásico o el aceite de neem pueden ser buenas soluciones para erradicarlos. Ambos son insecticidas inocuos y de venta habitual en las tiendas de jardinería.