Paisajismo

Qué accesorios escoger para un jardín zen

Small japanese garden

¿Vamos a convertir nuestro jardín en un homenaje a los espacios naturales orientales? Entonces no podemos olvidarnos de los jardines zen, ese curioso estilo que tiene tanto de estética original como de simbolismo. Os contamos qué accesorios escoger para un jardín zen y el porqué de cada uno como símbolo.

Nada se deja a la ligera en la decoración oriental; podríamos decir que prácticamente todo tiene su origen en un significado más allá. El zen puede rastrearse en gran parte de su cultura, desde las artes marciales hasta el arreglo floral o ikebana, del que os hablamos  hace unos días por aquí. El jardín zen ha calado hondo en el gusto occidental por su sobriedad y lo diferente que resulta con respecto a nuestros estándares, pero hay que saber bien cómo combinar sus elementos para conseguir esa armonía.

Cada pieza del jardín zen significa algo. La arena o la grava blanca que se emplea como base hace referencia al agua. Es un concepto muy importante para el pensamiento zen, ya que simboliza esa energía que fluye a nuestro alrededor en todo momento, y cómo debemos utilizarla para adaptarnos e integrarnos con la naturaleza, igual que lo hace un río entre las piedras o el mar al romper contra un acantilado. Las piedras, de hecho, son otro elemento fundamental. Hay quien dice que se colocan representando las islas de Japón, pero en realidad podemos disponerlas como queramos siempre que lo hagamos con su significado en mente: hacen referencia a los obstáculos que podemos encontrar en la vida, o bien marcan el camino que hay que seguir hasta conseguir un objetivo.

En cuanto a otros accesorios fundamentalmente decorativos, podemos escoger los clásicos faroles japoneses, los templetes, estatuillas de Buda, vasijas… Podemos dejarnos llevar por nuestro gusto personal y elegir esos motivos orientales que tantas veces nos han llamado la atención al verlos en fotos. Tampoco podemos olvidarnos de los bambús que se suelen colocar junto a los estanques o de plantas como la azalea, la hortensia o los helechos. Podemos añadir más o menos, pero sin duda con todo esto ya tendremos lo básico para conseguir ese rincón de serenidad dentro de nuestro jardín.