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Qué es el gorgojo y cómo eliminarlo

Weevil

Son muchas las plagas que debemos tener en cuenta en nuestro jardín, y una de las menos conocidas quizás es el gorgojo. Pero que no sea de las más populares no significa que no debamos estar en guardia frente a ella; puede ser devastadora si nos coge desprevenidos.

Una de las particularidades del gorgojo, un coleóptero que responde al nombre científico de Otiorhynchus sulcatus (ahí es nada, ¿eh?), es que resulta más peligroso en su forma de larva que en la adulta. Los gorgojos adultos suelen moverse sólo de noche, y no es difícil eliminarlos en este período, ya sea de forma manual o mediante el uso de insecticidas. Además, generalmente se limitan a mordisquear las puntas de las plantas. Pero cuando detectamos un buen número de larvas en nuestro jardín es cuando tendremos que empezar a preocuparnos y tomar medidas más serias. Las larvas comienzan alimentándose de las raíces para después ir pasando al tallo, con lo que el daño puede ser mucho mayor. Ni las macetas ni las plantas de jardín se libran de plagas específicas como ésta, así que más vale estar muy atentos para identificar a estos malvados invasores.

¿Cómo distinguimos a las larvas de gorgojo? En realidad son muy parecidas a cualquier otra que ya hayamos visto: son blancas, sin patas y de un tamaño bastante menor (mientras que el adulto puede medir hasta 15 centímetros, como otros escarabajos, sus etapas anteriores tan sólo miden un centímetro). Si las detectamos,  lo mejor es aplicar insecticida cuanto antes y empapar la tierra para asegurarnos de que las ahogamos.

Es habitual encontrar estos insectos en cereales (de hecho, que no nos sorprenda si a veces nos los encontramos dentro de casa, en algún recipiente), y ya en el jardín en arbustos como la azalea o la hortensia o en plantas bulbosas. Como siempre, la prevención es la clave: si vemos gorgojos adultos más vale no dejarlos campar a sus anchas o se reproducirán y nos crearán un problema mucho más serio antes de que nos demos cuenta.