Plantas y Flores

Qué es el ikebana

Ikebana

Con este nombre tan musical, ikebana, se conoce a uno de tantos artes orientales popularizados en el mundo europeo. En realidad, la tradición floral del ikebana ha sido empleada en jardines y parques occidentales desde hace siglos, aunque gracias a la globalización actual se ha vuelto mucho más accesible.

La palabra ikebana significa literalmente “flor colocada”. Al igual que sucede con la ceremonia del té o con el feng-shui (todos ellos artes orientales con orígenes diferentes pero que comparten la misma idea), lo importante en el ikebana es la manera en que disponemos los elementos para que armonicen entre sí y creen un ambiente propicio para la estética y la reflexión. El ikebana ha llegado a nosotros como una elección decorativa, muy adecuada como complemento si nos planteamos tener un jardín japonés, aunque realmente se trata de un elemento esencial para la corriente de pensamiento zen y la religión sintoísta. Si nos interesa el estudio del orientalismo, sin duda encontraremos en el ikebana una buena fuente de conocimiento.

Existen dos estilos tradicionales en el ikebana, que datan de la Edad Media japonesa: el expresivo shoka, dividido a su vez, desde el pasado siglo XX, en shofutai y shimputai; y el estilo rikka, que casi podría considerarse la antítesis de aquél debido a su importante carga formal.

¿Qué flores podemos emplear para el ikebana?

No hay nada más hermoso y armónico que un jardín japonés con una zona dedicada al ikebana. Las flores que empleemos para ella hemos de cuidarlas con especial mimo; si atendemos a la tradición sintoísta, parte de su belleza y florecimiento dependerá del espíritu que les hayamos transmitido.

Realmente no existen tipos de flores definidas para el ikebana; podemos emplear desde rosas hasta helechos, siempre que nos fijemos bien y sigamos las directrices para su disposición. La manera en que las cortemos y coloquemos, las combinaciones de formas y colores, son lo que realmente cuenta. Podemos comprar los recipientes especialmente pensados para este arte y colocarlos en un rincón de nuestro jardín, o bien adornar de esta manera ese pedacito de nuestro hogar al que le falta algo de vitalidad.