Huertos

¿Qué es el Ruibarbo?

Rhubarb

El ruibarbo es una de esas frutas no tan conocidas, pero acerca de la que vale la pena aprender. En realidad, el ruibarbo es una hortaliza perenne, aunque se utiliza generalmente como una fruta en los postres y mermeladas. Sólo se comen los tallos, que tienen un sabor agrio -por cierto- muy rico. Pero mucha atención: las hojas de esta planta son venenosas, así que asegúrate de que no sean ingeridas por personas ni mascotas.

El ruibarbo es fácil de cultivar, pero necesita tiempo fresco para prosperar.

Beneficios para la salud

El ruibarbo es uno de los vegetales que aportan menos calorías; para que te des una idea,  100 g de pecíolos frescos proporcionan sólo 21 calorías. Sin embargo, contiene algunos  fito-nutrientes interesantes como fibra dietética, poli-fenólicos antioxidantes, minerales y vitaminas. Además, sus pecíolos no contienen grasas saturadas o colesterol.

Los tallos son ricos en varias vitaminas del complejo B tales como folatos, riboflavina, niacina, vitamina B-6 (piridoxina), tiamina y ácido pantoténico.

Las variedades con tallos de color rojo, contienen más vitamina A que las variedades de tallos verdes. Además, los tallos también contienen pequeñas cantidades de compuestos flavonoides fenólicos como poli-ß-caroteno, zeaxantina y luteína. Estos compuestos pueden reconvertirse en vitamina A en el interior del cuerpo y aportar los mismos efectos protectores de la vitamina A en el cuerpo.

La vitamina A

Es un potente antioxidante natural que es requerido por el cuerpo para mantener la integridad de la piel y la buena salud de las membranas mucosas. También es una vitamina esencial para la visión. Los estudios de investigación sugieren que los alimentos naturales ricos en vitamina A ayudan a proteger el cuerpo contra el cáncer de pulmón y de la cavidad oral.

Al igual que en el caso de otras verduras como la col rizada y las espinacas, los tallos de ruibarbo también proporcionan buenas cantidades de vitamina K:  100 g de tallos frescos proporcionan unos 30 mg, es decir aproximadamente el 24% de la ingesta diaria recomendada. La vitamina K tiene un papel potencial en la salud ósea mediante la promoción del desarrollo de los  huesos y su fortalecimiento. Adecuados niveles de vitamina K en la dieta, ayuda limitar el daño neuronal en el cerebro, por lo que se ha valorado como muy importante su  papel en el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer.