Plantas y Flores

¿Qué es la estratificación de las semillas?

estratificación

¿Alguna vez os ha sucedido que habéis comprado semillas, las habéis guardado en casa hasta que llegara el momento de sembrarlas… y se han secado sin que entendáis el motivo? Os contamos por qué, y os explicamos cómo la estratificación puede ayudaros para que esto no suceda.

El hecho de que nuestras plantas hibernen no es algo gratuito ni aleatorio. En el entorno natural, es en otoño y en invierno cuando arrojan sus semillas, y éstas permanecen en la tierra a la espera de que llegue la primavera para germinar. Todos conocemos este ciclo, ¿verdad? Pero lo que quizás no sepamos es que las semillas necesitan de unas condiciones muy específicas en la naturaleza para poder aguantar hasta germinar. Si carecen de ellas, entonces es muy probable que mueran. Y esta es la explicación de que las que hemos comprado en la tienda y guardado en un cajón aparezcan resecas cuando las recuperamos, semanas después.

Es importante, por tanto, tratar de emular en la medida de lo posible el comportamiento de la naturaleza, como jardineros. Entenderla y adaptarnos a ella, no al revés. Por ello, un método que se recomienda es la estratificación, consistente en tratar de reproducir esas condiciones, “engañar” a nuestras plantas para que su ciclo continúe inalterable y germinen en primavera.

En el jardín o en casa

Si disponemos de un sitio en el jardín resguardado y que no vaya a alcanzar una temperatura muy baja (por ejemplo, que no descienta de unos ocho grados), podemos cavar un hoyo de unos setenta centímetros para estratificar nuestras semillas: es importante que el fondo esté compuesto de grava, para favorecer el drenaje, y que coloquemos cuatro partes de sustrato por cada una de semilla que tengamos. Por último, justo antes de llegar al borde (aproximadamente a unos quince centímetros), debemos poner una capa de arena.

Si vivimos en una zona demasiado fría, podremos asegurarnos mejor el cuidado de nuestras plantas y semillas dentro de casa. Para estratificar podemos utilizar el frigorífico: colocamos el sustrato en una bolsa que cierre herméticamente, lo humedecemos y mezclamos con él las semillas. A continuación sólo habremos de introducir la bolsa en otro recipiente, algo similar a un tupperware o una tartera, y cuidarnos bien de remover la tierra cada tres o cuatro días.