Arboles

¿Qué hacemos con el abeto después de Navidad?

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Para muchos, las vacaciones de Navidad ya terminaron hace algunos días. Para otros están viviendo sus últimos momentos… Llega inevitablemente la hora de recoger los adornos y de plantearse qué hacemos con ese abeto natural que nos ha acompañado y alegrado en estas últimas semanas.

Para quienes vivan el espíritu de la Navidad, pocas cosas hay más bonitas que contar, ya sea en casa o entre las plantas del jardín, con un abeto natural que decorar de esa manera que tantas veces hemos visto en postales navideñas. Ahora que terminan las vacaciones, sin embargo, debemos pensar muy bien qué hacer con él. No podemos tratarlo como un desecho cualquiera, como una de las cajas de regalos que arrojaremos sin pensarlo mucho al contenedor o como parte de esa decoración navideña que arrinconamos en el desván. Tenemos muchas opciones para que nuestro abeto pueda seguir viviendo después de haber servido a su propósito.

Si tenemos un jardín, que se convierta en un inquilino más

La solución más sencilla la tendremos si somos los afortunados poseedores de un jardín, está claro. Hemos de escoger un lugar suficientemente soleado durante todo el año (recordemos que se trata de un árbol que se desarrolla en climas fríos, mucho cuidado si vivimos en zonas demasiado cálidas), con buen drenaje y tierra no especialmente compacta, y nuestro abeto se convertirá en un miembro de pleno derecho.

Recurre a las recogidas municipales

No son pocos los municipios y ciudades que, una vez finalizada la Navidad, ponen en marcha campañas de recogida de abetos naturales, conscientes de que no todo el mundo tiene un jardín en el que hacerles sitio. Los abetos se replantarán en el bosque, si existe la oportunidad, y si no se triturarán para convertirlos en compost, entre otras posibilidades. En todo caso, se trata de un fin que les dará una nueva vida útil, por lo que debemos estar atentos e informarnos del momento de inicio de la recogida.