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¿Qué son los anillos de bruja?

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Seguro que los habéis visto alguna vez en el césped: unos curiosos anillos de color oscuro que comienzan con apenas un metro de diámetro y pueden extenderse hasta nueve metros. ¿Sabéis cuáles son las causas y cómo prevenirlos?

En la Edad Media lo tenían muy claro: estos anillos, que entonces aparecían tanto en jardines como en bosques, estaban causados por brujas o por las hadas. Se decía que cuando los habitantes del pueblo feérico celebraban fiestas y danzaban toda la noche, el resultado era la aparición de estos círculos allá donde hubieran tenido lugar. Por supuesto, todo esto se extendía más allá en el imaginario colectivo: cuando una persona pasaba por el interior de estos círculos podía acabar hechizado o presa de la mala fortuna.

Aunque esta explicación no deja de ser bastante poética, lo cierto es que no tiene cercanía con la realidad. El motivo de este problema que puede afectar al césped de nuestro jardín se encuentra en la acción de hongos, especialmente del llamado Marasmius oreades (no es el único que lo causa, pero sí el más común). Dicho hongo se extiende progresivamente absorbiendo los nutrientes del suelo, con lo que priva de estos, naturalmente, a todo lo que haya en la superficie, incluyendo nuestro cuidado césped. Su ciclo vital termina pronto: al morir, liberará nitrógeno y los nutrientes que ha absorbido, reforzando el color verde. Pero sólo será una impresión; el daño, por desgracia, ya estará más que hecho en nuestro jardín.

 ¿Cómo podemos evitarlo?

Existen fungicidas que nos asegurarán poder detener la expansión del anillo de bruja, pero lo mejor es que sepamos prevenir antes de que llegue. Debemos asegurarnos de que el césped de nuestro jardín esté fertilizado convenientemente con nitrógeno y bien aireado, y evitar que se acumulen esos residuos que favorecen la aparición de hongos: madera, raíces… Por supuesto, una acción de desbroce y limpieza frecuente también es imprescindible. Cuando el anillo de bruja haya aparecido ya, es importante segar enseguida esa sección de forma separada del resto y quemar lo que hayamos segado para que no se propague.