Plantas y Flores

Rhododendros, todo lo que querías saber (II)

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En el primer post de esta serie, te presentaba a los Rhododendros a manera de ficha práctica, con los primeros datos de identificación a tener en cuenta. Tal como prometí, continúo con esta propuesta en el día de hoy. Vale la pena conocer mejor a esta especie.

El nombre científico de éste género deriva del griego Rhodon (rosa) y dendron (árbol). Sencillo es deducir que se intentó componer un concepto que signifique algo así como “‘arbol de las rosas”. Pero su nombre común y más ampliamente usado es Rododendro, así a secas.

El Rododendro y la rosa revolucionaron los jardines ingleses en su momento y en el resto del mundo tiempo después. Lo cierto es que se cultivaban mucho antes, pero eran formas bastante “insulsas” y no llamaban demasiado la atención, ni de los floricultores corrientes ni de los paisajistas.

Haciendo un poco de historia, el primero en llegar desde Asia menor fue el Rhododendron ponticum (que puedes ver en la imagen) y tan bien se adaptó al clima y suelo de Inglaterra, que muy pronto – por así decirlo – “escapó”de los jardines y comenzó a naturalizarse en forma espontánea. Hoy es muy común creciendo incluso en forma silvestre en algunos bosques y turberas bajas de clima templado.

Su color malva purpúreo es demasiado restringido y sus flores poco llamativas en comparación con las maravillas que las técnicas de hibridación han conseguido desde entonces. No obstante vale señalar que sigue siendo un portainjertos muy frecuente para otras variedades de rododendro.