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Riego y primeros conceptos de poda de Bonsái

Dejo vínculo al primer y segundo post mencionado y pasamos de lleno al tema del riego e introducción a la poda.

El riego ha de suministrase con ducha suave y fina, pero abundante, y preferiblemente por la mañana cuando el sol es suave. Sin embargo hay que hacer la excepción del Mame bonsái, pues el cuidado de estas diminutas obras de arte, constituye una autentica especialidad.

Así, según la situación en que esté colocado, hay que regarlo durante el día tantas veces como sea necesario, para que la poquísima tierra que contiene se mantenga con el frescor que necesita toda planta. Durante el período de descanso en la época fría, los riegos pueden ser menos frecuentes, y entonces se aprovecha para hacer una poda de formación o para configurar ciertas ramas mediante tutores de alambre, crudo y recocido, sin galvanizar, a fin de que sea lo más suave posible.

Esta operación es muy delicada, pues un árbol martirizado es un árbol muerto. Por ello el alambre debe colocarse suavemente, pero a la medida justa de la rama, sin que flojee ni apriete, de forma que se pueda dominar la rama en la dirección que se desee sin que se rompa y sin que el arbolillo sufra, vigilando que no quede un anillo circular alrededor del tronco.