Consejos

Técnica para el secado de flores

Continuando con la serie iniciada ayer acerca del secado de flores, hojas, ramas y frutos, hoy veremos alguno de los métodos y procesos que puedes utilizar y las indicaciones correspondientes para que tu trabajo quede magnífico.

Como te comentábamos, el método más simple es el colgado hacia abajo o al aire.

Este tradicional sistema no te demanda de ninguna inversión extra ni preparación especial, es bien sencillo y solamente depende de tu buena mano y de cumplir con algunos pequeños consejos que a continuación te daremos.

Para comenzar debes saber que prácticamente no hay flores que no puedan secarse de esta forma, aunque para que la cosa te resulte un poco más fácil puedes empezar intentándolo con amarantos, claveles, orquídeas o incluso rosas.

En el caso de las ramas las que quedan muy bien en este tipo de secados, sobre todo si el ramo que colgaremos será finalmente el arreglo tal y como lo presentamos para secar, debes utilizar tallos de cebada y de trigo; estos le agregarán un toque de textura y mayor dimensión a tu arreglo.

Ahora bien, el proceso consiste simplemente en atar las flores escogidas en ramilletes, no debes apretarlas demasiado y es fundamental para esto la elección del lugar donde vas a colgarlas, lo ideal es una habitación bien ventilada, sin luz solar directa ni humedad.

Recuerda retirar las hojas que sobren ya que si dejas las hojas el tiempo de secado será más largo y sobre todo distribuye las flores de forma tal que el aire circule con facilidad entre ellas, para esto toma en cuenta que las cabezas de las mismas no estén muy juntas.

Finalmente, los tallos de cebada y trigo que se agregarán para dar más volumen y altura deben ser secados en posición horizontal.

Como verás un proceso que hasta un novato en cuestiones de flores y arreglos puede realizar.

No olvides seguir esta serie de notas, en las próximas entregas más métodos que te sorprenderán. ;)