Consejos

Todo acerca de riegos (I)

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El agua es el elemento indispensable para la vida de las plantas. Todo el mundo se preocupa de regar sus plantas; pero muy pocos riegan con criterio, ni saben que de los riegos depende las más de las veces el buen éxito de un cultivo.

Un elemento adicional a considerar, es lo que sucede en algunas grandes ciudades, donde existen severas reglamentaciones en cuanto a los horarios en que se permite regar. Estas prohibiciones a veces tienen que ver con las horas “pico” de consumo de agua y otras veces con el hecho de no volcar aguas de riegos hacia veredas ni calles en determinados momentos del día.

Las macetas colocadas en una ventana, cuando presenten necesidad de riegos durante las horas en las cuales el riego produciría un goteo prohibido sobre la vía pública o sobre los balcones situados debajo, se pueden, dado su reducido tamaño, llevar a la cocina, pero las grandes macetas y las jardineras de los balcones y de las terrazas sin desagüe no son fáciles de transportar y a menudo muchas plantas, especialmente las trepadoras, están fijadas sólidamente; por tanto es preciso esperar las horas nocturnas para el riego.

Sucede así, que hay que vigilar con atención aquellas plantas que por su inmovilidad sabemos  estarán vulnerables a la exposición solar de mediodía, y especialmente para aquellas expuestas al oeste. No hay que correr el riesgo de que durante la estación calurosa  ellas se  marchiten o se mantengan sin agua durante muchas horas con consiguiente grave daño, hasta el punto que llegan a morir.

Será preciso coordinar para evitar  la desecación procediendo a dos riegos, uno por la tarde apenas suene la hora permitida por los reglamentos y otro por la mañana temprano antes de que se reanude la prohibición; además convendrá recubrir la tierra de las macetas y de las jardineras con paja para limitar la evaporación y más que nada será necesaria una cuidadosa elección de las plantas adecuadas a tal exposición soleada y resistentes a la sequedad.