Plantas y Flores

Todo sobre los geranios

Geranium Window Box

Ellos son una fiesta de color y a mi me gustan mucho porque son plantas fuertes, de fácil cuidado y muy vistosas. ¿Quieres aprender todo sobre ellos y su cuidado? Has llegado al lugar indicado, te invito a tomar nota…

¿Dónde ubicarlas?

Estas plantas aman la luz solar, por lo que recomiendo elegir un lugar que reciba por lo menos seis horas de sol al día pero que a la vez cuente con algo de  protección contra el sol caliente de verano en la tarde. A pesar de que estas plantas pueden soportar el calor, las temperaturas de más de 30 º C puede causar estrés a las plantas, y la sombra ayuda a reducir esto. Pueden formar parte de las plantas en un pequeño balcón o ventana con orientación este-sur es lo ideal, pero cumpliendo esas condiciones de “semisombra” que a veces pueden darse por la presencia de un arbusto o árbol cercano, todo estará bien.

¿Tierra plena o macetas?

Ambas cosas; cuando se planta en tierra plena los geranios necesitan tierra bien drenada. En macetas, usa una mezcla para macetas de calidad buena, mulch, y riega bien inmediatamente después de la siembra.

¿Cuándo y cómo regar?

El tema del riego requiere estar atentos, ya que xxtrañamente, los geranios no se marchitan como otras plantas, por lo que no darán una pista cuando necesiten ser regadas. El punto es que a los Geranios les gusta el suelo húmedo y necesitan ser regadas bien, pero también les gusta que se  su tierra se seque entre riegos. La tierra debe estar seca al tacto antes de regar las plantas de nuevo. Nunca riegues el follaje (riego por goteo es ideal) y al hacerlo en la tierra que no haya excess ya que puede causar pudrición de la raíz, especialmente en condiciones de tiempo frío y nublado y poco después de la siembra.

¿Hay que fertilizar?

Como todas las plantas, los Geranios necesitar una alimentación regular. Sabrás que hay deficiencia de nutrientes si se presenta floración reducida, pequeñas cabezas de las flores, pequeñas hojas de color amarillo y un crecimiento general  reducido. Cuando veas estos síntomas, la planta ya habrá requerido abono durante un par de semanas.

Hay dos formas de fertilizar con éxito: la primera es aplicar un fertilizante de liberación controlada al momento de plantar, y luego volver a aportar un poco más a menudo de lo recomendado. Por ejemplo, si el fertilizante dice que dura nueve meses, aplicar otra dosis después de sólo seis o siete meses. La otra manera es aplicar un fertilizante completo soluble en agua  en uno de cada cuatro riegos. Este es un método más lento, pero tiene muy buenos resultados.