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Uso de sensores en jardinería (II)

antipalomas

En nuestra primera entrega de esta serie, comenzábamos a ejemplificar de qué forma la tecnología se convierte en un auxiliar casi cotidiano de las tareas y labores que desempeñamos en este rubro. Citábamos el caso de un interesante aparato que con graciosos trinos nos avisa cuándo una maceta necesita reponer agua, y por tanto es momento de regarla.

Hoy te presento otra aplicación tecnológica, que combina el uso de radar y sonido. Se trata de un dispositivo que forma parte de una línea que sus fabricantes han llamado “serie Anti“; en este caso me refiero a un  Anti palomas.

 Es un hecho que la presencia de aves en general, es una bendición en nuestro jardín, nos aportan alegría, belleza singular con sus trinos y un marco de armonía y paz que no necesito describirte.

Pero en el caso de las Palomas, sin menoscabar comentarios a su aporte y belleza, es un hecho que su presencia trae algunos problemas que es necesario controlar sin causarles daño.

Uno de los más importantes, es el problema con sus excrementos, que más allá de lo antiestético que resulta su acumulación y secado, se sabe que son altamente corrosivos y terminan destruyendo las superficies en las que se asientan (bancos, mesas, alféizar de ventanas, mobiliario en general).

Este aparato es un simple ahuyentador, que todo lo que hace es detectar movimiento en vuelo al acercarse estas aves, y emiten en consecuencia un sonido que sin dañarlas, las “invita a retirarse”.

De esta forma, las aves no se posan en el área de acción del aparato que son aproxiimadamente unos 9 metros.

Es un dispositivo pequeño, de apenas unos 15 x 15 cms aproximadamente y funciona conectado a corriente de 220V.